El framework de 90 días
La mayoría de las startups no fracasan por malas ideas. Fracasan porque tardan demasiado en lanzar. Refinamos un framework de 90 días que lleva a los founders del concepto a un producto vivo y testeable.
Semanas 1-2: Descubrimiento y validación
Antes de escribir una sola línea de código, validamos supuestos. Esto significa entrevistas con clientes, análisis competitivo y definir tu propuesta de valor central en una oración.
Semanas 3-4: Sprint de diseño
Usando un sprint de diseño comprimido, pasamos de bocetos a prototipos clickeables. No se trata de perfección visual — se trata de testear tu flujo principal con personas reales.
Semanas 5-10: Construir el MVP
Con un diseño validado en mano, construimos. La clave es gestión de alcance despiadada. Cada pedido de feature se filtra con una pregunta: "¿Esto nos ayuda a testear nuestra hipótesis central?"
Semanas 11-12: Lanzar y aprender
Lanzá a un grupo pequeño, instrumentá todo y empezá a aprender. El objetivo no es perfección — es aprendizaje validado que informe tu próxima iteración.
Por qué la velocidad importa
Cada semana que pasás construyendo sin feedback de usuarios es una semana de supuestos acumulados. La restricción de 90 días fuerza claridad y priorización.
Errores comunes a evitar
- Sobre-ingeniería: Usá herramientas y frameworks probados, no construyas infraestructura
- Feature creep: Tu MVP debería hacer una cosa bien, no diez cosas mal
- Saltear la validación: Construir sin hablar con usuarios primero es el error más caro